El castro


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El monte Malmasín (362 mts.) está situado en el territorio de Bizkaia, entre los municipios de Arrigorriaga y Basauri y por su cara norte lindan sus laderas con los límites de la ciudad de Bilbao.

Aunque es bien cierto que quizás para mas de uno sea conocido por los túneles de la autopista A-8 que lo atraviesan en sus proximidades a Bilbao.

Desde la cima se pueden divisar varios valles que rodean el monte, incluido el del Ibaizabal-Nervión hasta su desembocadura en el mar.

Un lugar idóneo  para albergar un castro en su cima. El motivo para elegir los emplazamientos de estas fortificaciones-poblado como eran los castros o los oppidas tan comunes en la edad del hierro, se fundamentaba en motivos económicos para el aprovechamiento de recursos como la ganadería, la agricultura, la mineria etc.,  o cuestiones de tipo estratégicas, aprovechando su situación o por la propia orografía del terreno. En ocasiones se hacía necesario realizar allanamientos o aterrazamientos en algunas laderas para tener superficies horzontales donde poder levantar las viviendas o murallas.

Todos estos aspectos se citan en el castro de Malmasín: abundancia de pastos en sus inmediaciones, terreno propicio para la agricultura, abundancia de agua y el enclavamiento de la montaña entre tres valles incluido el del Ibaizabal-Nervión hasta su desembocadura en el mar, lo que le confiere una situación estratégica de gran valor.

Respecto a la estructura del propio castro se observan allanamientos en los diferentes anillos concéntricos, el aprovechamiento de la cresta de su cima como última barrera defensiva que aunque es natural muy posiblemente fuese tallada para crear una entrada. y unas terrazas naturales a media ladera que facilitarían en el futuro el asentamiento humano extramuros del castro.

Utilizando un programa de visión aérea (sigpac o google maps por ejemplo) es muy facil adivinar los anillos defensivos que le dieron forma.

Restos recinto amurallado del castro de Malmasín

En las proximidades a la cima, existen amontonamientos de piedras que en su día formaron parte o bien de las defensas del castro, o de alguna de las construcciones que se dieron en el.

Amontonamientos de rocas a unos metros de la cima

El terreno está aún pendiente de ser estudiado a conciencia. Tras esas hipotéticas investigaciones que el futuro nos depare, es de esperar que nuevos datos aporten un poco mas de luz sobre la historia oculta de este lugar.

Pero aparte de tales evidencias, en sus inmediaciones han aparecido diversos hallazgos arqueológicos que dan testimonio del uso que los habitantes de la zona le dieron a lo largo de los tiempos a este lugar.

Hallazgos arqueológicos

Ermita de San Martín de Finaga (Basauri)

Gracias a los restos encontrados en la ermita de San Martín de Finaga (Basauri), que se levanta en las laderas de la misma montaña, se puede afirmar el castro de Malmasín fue el asentamiento primigenio que posteriormente daría origen a Bilbao.

Vestigios anteriores al siglo IV hallados en las excavaciones, como dos molinos de mano, vinculan estrechamente el poblamiento de este lugar con el vecino castro. Así pues estos estudios revelaron que la ermita de Finaga está levantada sobre una necrópolis en la que se hallaron los restos de trece cadáveres.

Del contacto que los romanos tuvieron con este lugar dan testimonio los restos de estelas romanas hallados en las cercanías y que se encuentran en la parte superior del muro norte de la ermita de San Pedro de Abrisketa (Arrigorriaga), muy cercana a la ermita vecina de Finaga.

Hallazgos arqueológicos en las cercanías del castro (Finaga). Imagen museo arqueológico Bilbao

A pesar de estar tales restos muy deteriorados, revelan sobre ellos los trazos de las letras  “S.T.T.L.” que se relacionarían con la fórmula funeraria romana: S(it) T(ibi) T(erra) L(evis), lo que trasladado a nuestro habla vendría ser “Que la tierra te sea leve”  una frase  dirigida directamente al difunto, no exenta de cierto mensaje de trascendencia, evocando de forma poética el peso de la tierra sobre el.

Otra estela de signo visigótico hallada en las proximidades es conservada en el interior de la ermita.

Sobre este templo religioso, añadir que es considerado como el mas antiguo del territorio de Bizkaia.

Llama poderosamente la atención una ventana monolítica, de posible origen visigótico que habría sido «reutilizada» en una construcción prerománica como esta y unos grabados en piedra en uno de sus muros, representando a una pareja en actitud sexual.

Se data el origen de este templo en torno al siglo X o XI, aunque en tiempos posteriores sufrió modificaciones.

No cuesta mucho imaginar y no hacerlo sería cerrar los ojos a una mas que probable evidencia, de que muy posiblemente la dedicacion a algún tipo de culto de este y otros lugares similares, como la propia ermita de Finaga, se pierda en el tiempo, antes de que las antiguas creencias y usos de sus pobladores, fuesen sustituidas o reinventadas por otras con la expansión y el asentamiento del cristianismo.

Ermita San Pedro de Abrisketa (Arrigorriaga)

También en el portico de la iglesia de La Magdalena, en Arrigorriaga, se conservaba una estela hallada en la ermita de Finaga, con caracteres y signos grabados que tienden a fecharla  en torno al siglo XI.

Puntas de lanza del siglo VI halladas en las inmediaciones del castro (Finaga, Basauri) Imagen museo arqueológico de Bilbao

Todo esto se traduce en la constatación de una continuidad en el poblamiento de la zona, incluso situándonos en la edad media, existen referencias a la presencia de un castillo en las inmediaciones.

Molino de mano, similar al hallado en las cercanías al castro. Imagen museo arqueológico de Bilbao


Pero antes de seguir haciendo referencia a los asentamientos que se dieron en este lugar, y tras saltar de una línea a otra en el texto avancemos varios siglos en el tiempo, no debe quedar sin al menos una pequeña reseña, la cruel batalla que se libró a los pies de esta montaña, en el espacio que ahora ocupa la población de Arrigorriaga: La batalla de Padura.

La batalla de Padura

Hacha de combate, necrópolis de Finaga. Imagen museo arqueológico de Bilbao

A mediados del siglo IX (año 870 según las fuentes), fuerzas Astur-Leonesas del rey Alonso III al mando del infante Ordoño, su hermano, se enfrentan en este lugar a un ejército de Bizkaia comandado por «Jaun Zuria» (El señor Blanco), a la postre primer señor de Bizkaia. Adentrarse en el origen de este personaje, es hacerlo en la leyenda, hay quienes le atribuyen un origen escocés, irlandés e incluso vikingo. En cualquier caso la batalla se decantó del lado de los lugareños, y las tropas invasoras fueron hostigadas en su huida hasta el «árbol Malato», considerado frontera del Señorio de Bizakaia.

La crudeza de la batalla fue tal, según los cronistas de la época, que las piedras de aquel lugar quedaron tintadas en rojo por la sangre derramada, incluida la del infante Astur-Leonés Ordoño, pasándose a llamar aquel lugar Arrigorriaga (lugar de piedras rojas).

El paso del tiempo y la transmisión de esta historia como de tantas otras de generación tras generación, muy posiblemente termina por mezclar aspectos reales y que sucedieron con otros propios de la leyenda. En cualquier caso son voces del pasado que han llegado hasta nuestros días.

Después del castro, un castillo

La construcción  del castillo en cuestión habría ocupado un paraje próximo al castro, conocido en la actualidad precisamente como “el castillo”,  donde existen restos en ruinas.

Ruinas en el paraje llamado «El castillo»

Aprovechando la orografía del terreno habría estado destinado a defender la margen izquierda del Nervión-Ibaizabal, que deja de ser río en este lugar para transformarse en ría. Responsable esta de convertir a a la villa de Bilbao en uno de los puertos mas importantes de su tiempo hasta nuestros días.

Como referencia, decir que aparece citado en el tratado de paz firmado por el rey de Castilla Alfinso VIII y el rey de Navarra Sancho VI en el año1179 el castillo llamado de “Malvecín”. Que tras pasar de manos del reino de Navarra al de Castilla, sirvió a este último de punta de lanza para asentar su dominio sobre estas nuevas tierras anexionadas a su corona.

Mas próximo al cauce del río existen los restos de una antigua ferrería, así como unas defensas en estado de ruina que corresponden a la época carlista.

La última reseña a la que se puede hacer referencia a este lugar y su entorno como emplazamiento defensivo nos lleva a la guerra civil, a Junio de 1937. Desde las trincheras abiertas en las laderas del Malmasín y “el castillo” las fuerzas republicanas y del ejército de Euskadi, resistían e incluso hostigaban a los invasores que tomaban Basauri, frenándoles en su avance hasta que las fuerzas de Franco ocuparon el vecino monte Pagasarri y los últimos defensores de la montaña hasta la fecha, hubieron de retirarse hacia Bilbao.

Cima de Malmasín desde «El castillo»


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