Contexto socio-político: Tribus vascas y romanización

Nos encontramos en los finales de La Edad del Hierro y en los albores de la colonización romana.

El actual espacio del territorio vasco estaba ocupado principalmente por cuatro tribus diferentes. Situándolas de occidente a oriente serían Autrigones, Caristios, Várdulos y Vascones.

Todas limitaban al norte con el mar cantábrico y se extendían longitudinalmente hacia el sur.

Esta disposición norte-sur se debe a la existencia desde el neolítico de una economía pastoril de trashumancia, con desplazamientos de ciclos anuales que buscaban la alternancia entre entra las tierras altas de la meseta al sur y las bajas de la costa al norte. Esto fue decisivo para la posterior distribución tribal aunque no obstante las cuatro tribus componían una etnia común identificable como vasca y poseían una cierta unidad lingüística.

Roma va estableciendo el control sobre el territorio sin necesidad de un fuerte enfrentamiento. Primero sobre los vascones, (en el 75 a.c. Pompeyo funda Pamplona) y las tribus restantes serían controladas totalmente en el 19 a.c. a la finalización de las guerras cántabras.

Una gran parte de la población local vivía en castros, ubicados en colinas o montañas no muy altas. Lugares que ofrecían a sus pobladores por su ubicación una cierta ventaja en su defensa.

imagen museo arqueológico bilbao
Fuente: Museo Arqueológico de Bilbao

La invasión se fue consumando a medida que los pueblos sometidos conscientes de su propia incapacidad para oponerse a Roma, fueron “instados”, unas veces pacíficamente otras por medios mas expeditivos, a descender de los castros y asentarse en lugares bajo el control romano, favoreciendo el crecimiento de una sociedad en la que irían aflorando tímidas colonias que después se irían transformando en núcleos mas grandes de población.

La relación posterior será en principio amistosa, con una pronto integración de los nativos en el aparato militar romano.

La romanización mas evidente se dará en los territorios del sur que en los del norte por propio interés de roma que encuentra en estos lugares un mayor aprovechamiento económico, fundamentalmente en la agricultura.

En el norte su interés se centra en explotaciones mineras y algunos puertos costeros.

Fuente: Museo Arqueológico de Bilbao

En el siglo III con las invasiones bárbaras, el imperio entra en crisis. Roma pierde el control sobre los pueblos del norte peninsular y la relación pasa a ser violenta.

La antigua división tribal y sus nombres se van desdibujando. La lucha les empuja a unirse. El nombre de vascones se impone al de autrigones, caristios y várdulos por ser quizás el núcleo principal, pero la antigua división de las tribus no desaparece sin dejar huella, y una de ellas será la lingüística puesto que hay una correspondencia con la territorialidad de aquellas tribus y de los distintos dialectos en euskera.

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